NOS DESPEDIMOS de Florida visitando San Agustín e Isla Amelia
La obligación de volver a pasar por el taller nos llevó de nuevo a Kissimmee, del cual solo conocíamos el Walmart y la carretera principal que ya estábamos comenzando a aborrecer. Decidimos darle una oportunidad al pueblo y buscamos un parque donde poder pasear con Luna, estirar las piernas y ver un poco de naturaleza.
Descubrimos un gran lago rodeado por un parque llamado Kissimmee Lakefront Park que nos sorprendió grata e inesperadamente. No hay nada como salirse de lo convencional para descubrir lugares interesantes donde menos te imaginas.
Estacionamos en el Kissimmee Civic Center y fuimos caminando hasta el lago; era mucho más grande de lo que parecía en el mapa, no se veía la orilla del otro lado. Estaba cubierto de plantas acuáticas y hospedaba una fauna de lo más pintoresca. Por sus aguas campaban a sus anchas cocodrilos y serpientes, conviviendo con caraús y otras aves zancudas. Más que un parque parecía un zoo.
Disfrutamos del parque cada uno a nuestra bola: Nahuel jugó en los columpios con otros niños, Itahisa fotografiando bichos y Javier leyendo tranquilamente.
Alrededor del parque hay varios restaurantes con música en directo y buen ambiente. Si os dejáis caer por Kissimmee esta es la zona que más recomendamos.
Volvimos a dormir en el parking de la Florida Cuttlemen’s Association y llevamos la autocaravana al taller de Ford al día siguiente. Un empleado nos acercó a Melao Bakery, un restaurante cercano donde desayunamos y pasamos el rato mientras nos arreglaban la furgo. La atención al cliente que nos ofrecieron en ese taller fue ejemplar.
Con ´La Caracola` lista emprendimos rumbo norte para pasar nuestra última noche de playa en Florida. De camino hicimos una parada rápida en San Agustín, la que dicen fue la primera ciudad de los Estados Unidos de América, fundada por los españoles en 1565. Tiene un fuerte llamado el Monumento Nacional Castillo de San Marcos, que para ser americano no está mal, pero para nosotros no nos pareció gran cosa.
La ciudad tampoco tiene demasiado que ver, un paseo por una calle peatonal, el hotel Ponce de León que alberga una residencia de estudiantes y poco más.
La anécdota curiosa corrió a cargo de Nahuel, que tras pasar por la entrada de un museo de torturas se empeñó en que quería pasar a ver al ‘mendrugo’. Y nosotros ‘qué dice este niño’ y Nahuel erre que erre con que quería pasar a ver al ‘mendrugo’ y una y otra vez con el ‘mendrugo’. Al final caímos en que en realidad se refería al verdugo que había en el cartel de la entrada con un hacha ensangrentada…
Tomamos rumbo norte y llegamos a la bonita playa de Isla Amelia, donde decidimos pasar la noche en el parking gratuito. Esa noche cenamos unos sandwiches en un merendero al lado del mar y dormimos escuchando las olas hasta que por la mañana temprano otro amable policía nos invitó a mover la autocaravana y a que nos fuéramos a dormir a otro sitio, ya que no estaba permitido pernoctar.
Y como no hay mal que por bien no venga, al cambiarnos de lugar descubrimos la playa del cercano parque estatal de Fort Clinch State Park, en el extremo norte de la isla, donde también pudimos vaciar las aguas a la autocaravana.
El agua estaba fresquita, nada que ver con el resto de las playas de Florida. La mayor sorpresa nos la llevamos cuando descubrimos de qué era el esqueleto que habíamos visto en las playas anteriores. Nos encontramos el caparazón de un enorme cangrejo herradura, descendiente directo de los trilobites del paleozoico.
Contentos de seguir descubriendo el mundo marino con Nahuel, dejamos atrás Florida con muy buen sabor de boca y con ganas de dejar atrás tanto calor.
Nombre del post: «Últimos días en Florida: la costa noreste»
Ciudades: Kissimee, San Agustín, Isla Amelia, FL
Pernoctas: parking de la Florida Cuttlemen’s Association (mapa), Playa de Isla Amelia (mapa)
Canción del día: Mendrugos – Platero y tú








Vamos vamos con el viajecitoooo 😉 Y a mí en cada post me asalta una duda… ¿cómo se lleva lo de lavar la ropa? ¿tiene la autocaravana lavadora? ¿o tenéis que acumular hasta que encontráis alguna lavandería?
Si, ya sé que Javi es capaz de estar varias semanas sin necesidad de ello 😉 jajaja pero el resto de mortales… ¡¡¡¿como se hace?!!!
Por cierto, Nahuel en esa foto se parece mucho a Tito de Verano Azul!!!!
http://img.irtve.es/imagenes/tito/1316947755569.jpg
jajajajaja
Besos equipo!!!
¡Hola Manu!
Para lavar la ropa lo hacemos en lavanderías de pagar por usar. Algunas van a monedas y otras más modernas aceptan también tarjeta.
Por lo general hay lavadora y secadora. Ahora que lo dices, Javi va fatal de gallumbos y necesitamos una ya!
Un abrazo!
buenas tardes
un blog muy chulo e interesante, me ha gustado leerlo.
veo que habéis estado en agosto? que tal el calor y las lluvias?
estamos planteándonos un viaje este próximo agosto a partir del 12.
como lo veis?
¡Hola Maite! Muchas gracias por leernos y por tu comentario. Estuvimos en agosto en Florida pero desde luego no es el mejor mes para visitarlo porque hace demasiado calor. En la costa Noreste no tanto, pero en el sur de Florida y en la costa oeste la verdad es que costaba dormir por la noche en la autocaravana. Si vas a un hotel con aire acondicionado esa es otra historia… ¡Un abrazo!