PASAMOS TRES INTENSOS DÍAS en Philadelphia caminando bajo la lluvia, visitando la cuna de la independencia de EEUU y siguiendo los pasos de Rocky Balboa
Philadelphia nos recibió grisácea, lluviosa y con retenciones para entrar en la ciudad. Además, no fuimos capaces de aparcar la autocaravana en el centro de la ciudad tal y como veníamos haciendo, porque hay mucho más control de estacionamiento. Después de dar muchas vueltas acabamos durmiendo a las afueras de la ciudad, entre una central eléctrica y la vía de un tren, rodeados de camiones. Aquello parecía un videoclip de Rammstein.
A la mañana siguiente y a pesar de la lluvia, nos armamos de valor y decidimos dar un paseo por la ciudad vieja, y luego por el distrito central, y luego por Chinatown… Al final acabamos tan encantados que pasamos tres días descubriendo la ciudad.
Y es que Philadelphia, a pesar de que no se le presta mucha atención al estar entre Washington y Nueva York —es como el hermano mediano, no se le suele hacer mucho caso— es la ciudad con más historia de EEUU. Además, sus edificios más antiguos están muy bien conservados, lo que hace que pasear por sus calles sea como volver al pasado.
Nuestro paseo comenzó a orillas del río Delaware, donde se pueden visitar el barco de guerra con el que los americanos dieron para el pelo a los españoles en la guerra de Filipinas y uno de los primeros submarinos del ejército americano.
Nos adentramos en la Old City, evitando las trampillas sobre la acera tan peculiares de las casas antiguas y preguntándonos qué habría en todos esos sótanos. Lo más interesante fue la visita al Independence Hall. En esta sencilla casa se firmó la Declaración de Independencia de 1776, que impulsó la creación del que hoy es el país más influyente del mundo. Hay visitas guiadas gratuitas, en las que te cuentan un poco de ese acontecimiento histórico en mismos escaños donde se sentaron en su día los padres de la patria americana. Las estancias siguen tal cual fueron en su día. Muy recomendable si te gusta la historia.
Seguía lloviendo, pero no nos desanimamos. Tras tomar un reconfortante café con leche en una coqueta cafetería de la ciudad vieja nos dirigimos hacia el centro de la ciudad, donde el panorama cambia por completo. Exceptuando el impresionante edificio del Ayuntamiento de Philadelphia o City Hall —es el edificio más alto del mundo sin un marco de acero— las casas bajas de ladrillo dieron paso a rascacielos y edificios de cristal.
- City Hall
- Junglas de Cristal
Tras hacer un poco el payaso en el JFK Plaza, enfilamos rumbo a la pequeña Chinatown de Philadelphia —nada que ver comparada con las de New York, Londres o San Francisco— a la que fuimos por la insistencia de Nahuel, ya que esta sería su primera chinatown. No hubo forma de convencerle de que allí no encontraría restaurantes de sushi. A falta de sushi, nos sentimos como en casa en Chinatown cuando nos metimos a comprar en…. ¡una tienda del todo a cien de chinos! Fue como volver al barrio. Las tiendas de chinos deben de ser iguales en cualquier lugar del mundo —menos en China, ya que allí sí hablan el idioma local.
El día siguiente amaneció, por fin, soleado. Contradiciendo las leyes de la lógica viajera decidimos dedicar ese día a visitar museos (el día anterior no paró de llover y lo dedicamos a caminar hasta el anochecer). Nuestra primera visita fue al museo de Rodin. Este museo pequeñito —en realidad es una escisión del Museo de Arte— contiene obras originales del genial escultor francés y está rodeado de un bonito jardín también con esculturas.
Después caminamos hasta el emblemático Museo de Arte de Philadelphia. Nos quedamos con ganas de visitarlo por falta de tiempo, ya que queríamos llegar esa misma tarde a Nueva York. Lo que sí hicimos fue repetir los pasos de Rocky Balboa: ¡Nahuel replicó la famosa carrera sobre las escaleras del museo!
Además de hacer ejercicio, subir la escalera del museo te obsequia con las mejores vistas de la ciudad. Así que si vas a Philadelphia no te pierdas la visita al Museo de Arte, aunque sea desde fuera. Por cierto… ¿sabías que de Rocky ganó 3 premios Oscar, incluyendo el de Mejor Película, en 1977?
- Rocky I
- Rocky II
- Rocky III
Y así fue como nos despedimos de la capital de Pennsylvania con ganas de haber tenido más tiempo para poder visitar algún cosilla más, como el Museo de Arte, la prestigiosa Universidad o la famosa fábrica de queso para untar.
Nombre del post: «Durmiendo entre camiones en Philadelphia, la ciudad de Rocky Balboa»
Pernoctas: En un polígono industrial (mapa)
Canción del día: Du hast – Rammstein












Qué bien poder seguiros la pista! Y leeros a menudo es una gozada! Espero con ansias las actualizaciones. Buen viaje, preciosos!
Qué bien familia! NAHUEL tiene que estar aprendiendo un montón de cosas!!!
Os echamos de menos… Bss