MIAMI BEACH no es solo la playa, y hay más playas en Miami además de Miami Beach
¡Por fin en la playa! Y es que un agosto sin playa no es agosto. Y nuestra primera playa del viaje fue nada más y nada menos que la celebérrima Miami Beach. Aunque hay que decir que agosto es posiblemente el mes menos recomendable para visitar el estado de Florida por una razón de peso: el agobiante calor.
A pesar de las altas temperaturas pasamos un par de días relajados y agradables. Miami Beach es memorable por el ambiente que se respira por sus calles y avenidas más que por su playa en sí: el agua está exageradamente caliente, algo turbia y con algas, con lo que el baño no es refrescante ni particularmente agradable. La arena, eso sí, es blanca y limpia.
Algo importante a tener en cuenta es que si se va a la playa en coche hay que pagar sí o sí por el estacionamiento. Aparcar en la calle puede resultar realmente costoso (hasta $4/hora hemos llegado a pagar) por lo que la opción más recomendable es estacionar en parkings públicos de los que cuentan con varios pisos. Nosotros encontramos un parking muy barato ($1/hora) a la altura de la 17th Avenue, exactamente donde indica este mapa:
El primer día comimos unos tacos en un restaurante mexicano llamado Bodega (mapa), cerca del parking, bastante bien de precio y con cerveza muy fría. Al caer la tarde dimos un buen paseo por Washington Avenue, con sus tiendas, restaurantes y ambiente desenfrenado. Algo que nos llamó mucho la atención es la cantidad de silicona que se consume por estos lares… hasta los maniquíes de las tiendas están pensados para trajes de baño de tales proporciones.
Nos sorprendió mucho lo desenfadada que es la gente, y se pueden ver personas caminando en traje de baño incluso por calles lejos de la playa, algo poco común en España. Nos llamó agradablemente la atención encontrarnos con la iglesia Miami Beach Community Church (mapa), que lejos de adoptar una postura contra el colectivo LGTBI, apoyaba la diversidad y lo mostraba públicamente.
El segundo día por la mañana nos fuimos hasta la playa nudista de Haulover. Hay un parking enorme situado al lado de la playa dónde se puede estacionar todo el día por un precio fijo bastante razonable. El agua era algo menos caliente que en Miami Beach pero sobre todo más limpia y con menos algas. Pasamos un día agradable y almorzamos unos sandwiches sencillos pero ricos que vendían en un pequeño kiosko en la misma playa (lo más parecido a un chiringuito que hemos visto desde que salimos de España, pero sin cerveza, eso sí). Como no había ni un solo niño Nahuel estaba un poco aburrido jugando solo en el agua, así que decidimos volver a pasar la tarde a Miami Beach.
En Miami Beach, Nahuel no tardó en hacer amigos y acabamos conociendo a una familia Venezolana que nos habló sobre la situación que se está viviendo en su país. Nos dijeron que aunque ellos aún no han tenido ningún problema sus hijos llevan desde abril sin ir a la escuela porque está situada en una zona peligrosa y están planteándose abandonar el país. Nos agradó mucho conocerles y sentir su entereza a pesar de lo que está ocurriendo en su país. También nos dio un poco de pena y nos reafirmó en nuestra idea de no incluir Venezuela en el itinerario de nuestro viaje, muy a nuestro pesar.
Al caer la tarde pasamos a buscar a Anita que salía del trabajo y abandonamos (aunque volveríamos) Miami Beach. Por cierto, que no vimos corrupción por ninguna parte y no había ni rastro de Sonny Crocket o Rico Tubbs.
Nombre del post: «Las playas de Miami»
Ciudad: Miami, FL
Canción del día: La Gozadera – Gente de Zona




¡Qué experiencia para Nahuel! Nutrición en todos los sentidos. La verdad es que es genial poder teneros por aquí. Lo de Venezuela es una pena enorme, mi padre nació allí y todavía tengo familia en Caracas… Qué triste que un país que podría ser prospero y avanzado esté destruido por culpa de la codicia de unos y otros…
¡Pasadlo genial!
Anda! Desconocía tus raíces venezolanas. Eres toda una caja agradable de sorpresas nena 😉 Pues espero que tu familia esté bien y mejoren las cosas. ¡Abrazo!
¡Qué experiencia!Es un viaje que jamás olvidará Nahuel,exprimir mucho la aventura y darle muchos besitos a Nerea!OS queremos muchísimo!!